Cusco, Perú | 29 de julio de 2026
Con profunda alegría dio inicio el IV Congreso Nacional Misionero del Perú (CONAMI 2026), un acontecimiento eclesial que reúne en la ciudad del Cusco a obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y laicos provenientes de las diversas jurisdicciones eclesiásticas del país de Perú para renovar el ardor evangelizador y fortalecer el compromiso con la misión universal de la Iglesia. El Congreso se desarrolla del 29 de julio al 1 de agosto, convocado por las Obras Misionales Pontificias del Perú.
Como expresión de la comunión que caracteriza a las Obras Misionales Pontificias en el mundo, las Obras Misionales Pontificias de Colombia participan en este importante encuentro a través de su Director Nacional, el P. Samir García Valencia, quien acompaña el Congreso en representación de la Iglesia colombiana y como signo de fraternidad entre las Iglesias hermanas.
Esta presencia manifiesta el espíritu que anima a las Obras Misionales Pontificias: fortalecer los vínculos de comunión entre las Iglesias particulares y promover una cooperación misionera cada vez más generosa, recordando que la misión no conoce fronteras y que toda Iglesia está llamada a dar y a recibir en el dinamismo de la evangelización.
La participación de las OMP de Colombia constituye, además, un gesto concreto de cercanía con la Iglesia que peregrina en el Perú, reafirmando que la misión ad gentes es una responsabilidad compartida de todo el Pueblo de Dios. Asimismo, pone de relieve que la comunión eclesial encuentra una de sus expresiones más fecundas en el encuentro, la oración, el intercambio de experiencias y la colaboración entre las Direcciones Nacionales de las Obras Misionales Pontificias.
Las Obras Misionales Pontificias de Colombia expresan su gratitud a las OMP del Perú por la fraterna acogida y elevan su oración para que este IV Congreso Nacional Misionero produzca abundantes frutos de santidad, renovación pastoral y ardor evangelizador, fortaleciendo el compromiso de la Iglesia peruana con el anuncio del Evangelio hasta los confines de la tierra.
Que el Señor siga suscitando discípulos misioneros que, unidos en la comunión de la Iglesia, anuncien con alegría el Evangelio a todos los pueblos.









