En un ambiente de alegría, fe y profunda comunión eclesial, la parroquia San Nicolás de Roca, en Cartagena, celebró el pasado Día del Buen Pastor una significativa jornada de consagración y renovación misionera.
Durante la celebración, presidida por el párroco Pbro. Marlon Fabián Mendoza Hernández, se llevó a cabo la consagración de niños, adolescentes y familias misioneras, quienes respondieron con generosidad al llamado del Señor a ser discípulos y testigos en sus hogares y comunidades.
Este momento, esperado con entusiasmo por el párroco y preparado con dedicación por la comunidad, fue vivido como una verdadera gracia de Dios. La participación activa de las familias y el compromiso de los más pequeños reflejaron el espíritu misionero que anima a la Iglesia en salida, especialmente desde la vivencia de la Infancia y Adolescencia Misionera.
La consagración no solo representa un acto simbólico, sino un compromiso concreto de vivir el Evangelio, anunciar a Jesús y construir comunidad desde el amor, la solidaridad y el servicio.
Desde las Obras Misionales Pontificias de Colombia, se celebra este tipo de iniciativas que fortalecen la identidad misionera de la Iglesia y promueven la participación activa de las familias en la evangelización.
Que el Buen Pastor siga guiando y fortaleciendo a esta comunidad parroquial, para que continúe siendo signo vivo del amor de Cristo en medio del mundo.










