La inteligencia artificial y la misión Ad Gentes fueron el centro de la reflexión compartida durante el IX Congreso de los Misioneros Laicos de Yarumal, un espacio para profundizar en los desafíos y oportunidades de la evangelización en la cultura digital.
El pasado 1 de noviembre, la coordinadora del Programa Virtual de Formación Misionera de las Obras Misionales Pontificias (OMP) de Colombia participó como conferencista en el IX Congreso de MILAYA (Misioneros Laicos de Yarumal), asociación de fieles laicos vinculada al Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal.
En este encuentro presentó la conferencia «Inteligencia Artificial y Misión Ad Gentes: custodiar lo humano para anunciar a Cristo», una reflexión orientada a reconocer los desafíos que plantea la cultura digital para la misión de la Iglesia y, especialmente, para el compromiso evangelizador de los laicos en los nuevos escenarios de encuentro y comunicación.
La reflexión, inspirada en el llamado a anunciar a Jesucristo en el nuevo areópago, abordó la necesidad de comprender las transformaciones culturales y tecnológicas de nuestro tiempo desde una mirada misionera. En este contexto, la inteligencia artificial representa un escenario que invita a discernir, acompañar y anunciar el Evangelio, sin perder de vista la centralidad de la persona humana, su dignidad y su vocación al encuentro con los demás.
A la luz de Magnifica Humanitas, se profundizó en la importancia de custodiar lo verdaderamente humano en medio de los avances tecnológicos. La misión no puede reducirse al uso de nuevas herramientas o plataformas digitales; está llamada a generar encuentros, construir relaciones, promover la fraternidad y hacer presente el rostro de Cristo en todos los ambientes, también en aquellos que emergen de la cultura digital.
Este espacio fue también una oportunidad para presentar y promover el Programa Virtual de Formación Misionera de las OMP de Colombia, invitando a los participantes a vincularse a esta propuesta formativa y a fortalecer sus conocimientos, capacidades y compromiso con la misión de la Iglesia. De esta manera, se buscó motivar a los misioneros laicos a asumir una formación permanente que les permita responder, desde su vocación y realidad, a los desafíos actuales de la evangelización.
Para las Obras Misionales Pontificias de Colombia, esta participación reafirma el compromiso de continuar promoviendo la formación y la animación misionera, acompañando a los laicos en el descubrimiento de nuevas posibilidades para anunciar a Jesucristo y hacer de cada ambiente, también el digital, un lugar de encuentro con el Evangelio.
La misión continúa abriéndose camino en los nuevos areópagos, allí donde la Iglesia está llamada a custodiar lo humano y anunciar a Cristo.










